Retomo el blog con una entrada de literatura. En este caso haré un comentario sobre una novela que me ha dejado una compañera de trabajo y a la que prometí darle mi opinión en cuanto la terminara de leer y que mejor sitio que mi blog para hacerlo. No recuerdo muy bien, pero Carmen cuando me dio el libro me vino a decir más o menos “la novela va de un profesor que se lía con una de sus alumnas”. No me lo pensé dos veces. Eso hay que leerlo.

La novela en cuestión es Desgracia de J.M. Coetzee. Se desarrolla en la fase posterior al apartheid y relata los sucesos de un desganado profesor universitario de literatura, David Lurie, obsesionado con el sexo, algo que finalmente terminará por pasarle factura, al seducir a una de sus alumnas abusando de su posición académica. Lurie se verá obligado a abandonar la Universidad y se refugia en su hija Lucy. Lucy vive sola en una granja, en el cabo oriental, una zona del país donde blancos y negros están condenados a convivir juntos. Después de su llegada a la granja, ambos se verán envueltos en un acto de violencia. Violencia y rabia, algo difícil de perdonar si, pero algo que Lucy parece estar dispuesta a hacer. Deberá humillarse si quiere seguir viviendo en una tierra que ya no le pertenece, entre tanto, su padre, no llega a comprender que su hija acepte pagar los excesos cometidos por otros, aunque éstos sean de su misma raza.
El cambio en la relación de poder en la Sudáfrica post aparheid es a mi juicio el tema principal de la novela, Cambio, que terminará por afectar a nuestros protagonistas. Para ello, Coetzee utiliza como hilo conductor la relación entre Lucy y su padre, haciendose valer de otros personajes, que aunque secundarios, nos ayudan a percibir ese cambio de poder que ya se refleja en la sociedad Sudafricana; como Petrus, el enigmático ayudante que tiene Lucy y que terminara siendo copropietario de sus tierras e incluso le ofrecerá proteccíon y matrimonio; o Bev Shaw, en ojos de Lurie, una anodina encargada de sacrificar a los animales en una supuesta clínica veterinaria, a la que él, David Lurie, profesor de literatura inglesa, lector de Byron y gran amante de la belleza terminará por entregarse.

Los acontecimientos se precipitarán con la agresión que padre e hija padecen, agresión que finalizará con la violación de Lucy por tres desconocidos, que se cobrarán así el precio por dejarla seguir viviendo en su tierra.Es entonces cuando se ponen de manifiesto las diferencias entre ambos personajes. David Lurie se nos mostrará como un orgulloso y resentido afrikáner, mientras que Lucy más apegada a la tierra, más conocedora de la realidad del momento que le ha tocado vivir, luchara por recobrarse y se mostrará emocionalmente más fuerte. Estará dispuesta a ceder por seguir viviendo en esa tierra, pero hay algo en lo que no cederá. No permitirá que nadie ni siquiera su padre influya en ella a la hora de tomar sus decisiones.

Desgracia está escrita de forma maravillosa, Es una novela dura, directa. A veces como he leído por ahí, da miedo. En ella no hay lugar para el melodrama. Lo superficial está aquí de sobra. Coetzee, no se anda por las ramas para reflejar la nueva sociedad post apartheid, pero no estoy de acuerdo en que la obra sólo sea el retrato de esa sociedad. La novela es bastante más. Desgracia es algo serio, la recomiendo sin duda, y le doy las gracias a Carmen por hacérmela llegar.
No me resisto a finalizar está entrada sin comentar la ultima imagen que tengo del libro, la que quizá me ha impactado más, cuando el protagonista decide finalmente llevar a su perro favorito (quizá en ese momento su único amigo), al quirófano para sacrificarlo. Ahí, David Lurie ya esta vencido, finalmente ha aprendido la lección. Es inútil luchar contra lo inevitable.
Espero que os guste.
Espero que os guste.

















.jpg)